jueves, 12 de diciembre de 2024

 Luiggi Mangione, acusado de haber disparado contra el ejecutivo de la principal compañía aseguradora de Estados Unidos, UnitedHealthCare es visto como un héroe porque el abuso de los negociantes de la salud es extremo. Estos infelices, por ejemplo, restringían el uso de anestesia, si una operación duraba más de lo esperado y si los médicos tenían que usar mayor cantidad de anestesia, NO LA PAGABAN. Si tenías un tratamiento de cancer, tardaban en reconocer los tratamientos seguramente pensando que como son enfermedades terminales estas personas al final igual morirían, mejor si te morías, gasto menor para las aseguradoras, concepto muy "civilizado" y "democrático" por cierto.

Ese es el "paraíso americano", el sueño al que admiran los rastreros serviles, como el actual presidente argentino, que busca que el Estado se desligue de sus responsabilidades, porque estos son gastos según ellos insostenibles.
La realidad, el Estado, cualquiera que sea, tiene la OBLIGACIÓN de garantizar, la vida y la salud de sus ciudadanos, ese gasto que quiere eliminar con la motosierra el innombrable ignorante argentino es una obligación que cualquier clase dominante debe asumir. Si las oligarquías viven de la explotación de los ciudadanos, si sus ganancias vienen del trabajo de estas personas, es su obligación el garantizar que esos esclavos al menos se mantengan en un estado de salud adecuado para que sigan trabajando, para que sigan siendo explotados y sigan generando ganancias, para que los dueños del capital sigan enriqueciéndose, eso es lo que debe hacer cualquier clase dominante que busca no liberar a los esclavos, sino mantenerlos en condición operativa adecuada para que sigan siendo explotados, pedir condiciones de salud adecuadas no es comunismo, pedir salud es un derecho que tienen todos los ciudadanos y el Estado junto a la clase dominante que los gobierna tiene la obligación de proporcionarla. La salud es un derecho, no un negocio.