sábado, 17 de enero de 2026

Actitud vergonzante

La actitud de María Corina Machado es simplemente indigna, muestra a una persona sin un mínimo respeto a sí misma, fue objeto del mayor galardón que se tiene establecido a nivel mundial, aunque yo lo dije desde un principio, de manera inmerecida y donde el comité noruego del premio hizo una distinción con un marcado tinte político, también fue un acto indignante, y lo dije, le dan el premio a Machado que aboga por la intervención de su país, acción que implica agresión militar, muerte de sus compatriotas y sin duda expolio de sus recursos naturales. El comité noruego del Nobel lo hizo de manera oportunista, porque no podía dárselo a Trump, el sujeto que no solo apoyaba el genocidio de Palestina, sino que además lo financiaba enviando ingentes cantidades de armas para asesinar a un pueblo desarmado y apoyaba las acciones de lesa humanidad del ente sionista que busca el exterminio de la población palestina impidiendo el ingreso de alimentos y que incluso llegó a orquestar junto al nuevo hit??ler, el criminal Netanyahu la subasta de la franja de Gaza buscando construir un resort sobre las tumbas de miles de niños asesinados por los bombardeos. Si bien el comité noruego del Nobel pese a tener simpatía con el fascista Trump, no tuvo la desfachatez de endilgarle el premio, lo entregó a esta otra ultraderechista indigna e infame que ahora trafica con el premio como si se tratara de una bolsa de cacahuates que les dan a los niños para entrar al cine.

Vergüenza e indignación para todos ellos, primero para el comité Nobel que actuó bajo premisas políticas, vergüenza e indignación para la innombrable Machado que actúa cual prostituta vendiendo y traficando su propio país, vergüenza e indignación para el prepotente Trump que erigido en César cree que puede apoderarse de la riqueza de los países allende el mundo imponiendo sus intereses basado en su poderío militar y vergüenza e indignación para quienes todavía defienden a Machado.